ALFIN ARGENTINA

La alfabetización informacional pone como centro a la persona, de modo que la utilización de las tecnologías deben ser incorporadas como herramientas de comunicación y producción.

06 marzo, 2011

¿Qué deben esperar los bibliotecarios de la ALFIN?


"La respuesta sólo puede ser que mientras la ALFIN se entienda como “un proceso, un concepto, una conducta, un marco de referencia, algo es cierto: emergió de saberes disciplinarios de la psicología cognitiva y dejó a un lado el entorno geográfico, o el énfasis del programa: habilidades en el uso de la biblioteca, de estudio o habilidades bibliográficas; el supuesto detrás de esta variación semántica es que la alfabetización en información comprende una serie de actitudes y habilidades que dependen del propio ser humano” (Kapitzke, 2003)".
Esto es en parte lo que plantea Judith Licea de Arenas de la Facultad de Filosofía y Letras de la  Universidad Nacional Autónoma de México en su articulo   La evaluación de la alfabetización informacional: Principios , metodologías y retos. 
En su revisión de la literatura relacionada analiza quién debe hacer la evaluación, cómo hacerla y presenta sugerencias .
También se exponen los puntos mínimos para la auto evaluación y preguntas acerca de los retos de la evaluación tanto para los profesionales de la información como para las universidades que los forman.
El reto cuando se habla de la ALFIN dice Licea de Arenas es:  
  • Vencer la reticencia y en algunos casos la falta de conocimientos de los bibliotecarios para participar en la ALFIN.
  • Lograr el reconocimiento del papel de las bibliotecas y de su personal en el proceso de incorporación de los ciudadanos a la sociedad del aprendizaje.
  • Trabajar “a contra corriente” en medios tradicionales donde, por ejemplo, la cátedra magistral está vigente, o la carencia de infraestructura bibliotecaria es evidente.

2 comentarios:

Alejandro Uribe Tirado dijo...

Me alegra mucho este post. De mi parte resaltaría en esta temática, el uso contextualizado de los modelos-estándares (respondiendo al modelo relacional y lo fenomenológico, que trabajan y reiteran Bruce y Webber) y la autoevaluación de los bibliotecarios (ser alfabetizados informacionales + más conocedores de aspectos didácticos y pedagógicos= ser buenos alfabetizadores informacionales), y de los usuarios/estudiantes (valorar sus conocimientos y experiencias previas y buscar acompañar sus aprendizajes significativos, es decir, otra vez, que impacten su contexto, sus intereses y necesidades).

Cordial saludo.

Ana A Chiesa dijo...

Hola Alejandro : gracias por el comentario.
También me resulto una pregunta de interés para plantearnos.
Mi respuesta o expectativas principalmente se encaminan a que la formación en ALFIN nos permita a los bibliotecarios un cambio hacia una "actitud proactiva" , lo que implicaría entre otras cosas, tomar la iniciativa asumiendo la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.
Saludos
Ana