ALFIN ARGENTINA

La alfabetización informacional pone como centro a la persona, de modo que la utilización de las tecnologías deben ser incorporadas como herramientas de comunicación y producción.

21 septiembre, 2007

De cómo Sancho Panza llegó mareado de soñar un mundo sorprendente...

o de los caminos que llevan a introducirse en el desarrollo de habilidades en información y se concluye con la necesidad de normalizar conceptos.

Cuando comencé a interesarme por el tema del Desarrollo de Habilidades en información por la correlación creciente con mi profesión y el enfoque que quería darle, uno de los problemas con los que me enfrente, fue el hecho que el tratamiento de la cuestión, según las regiones, los países e incluso según los autores, era desarrollado bajo distintas denominaciones.

Recuerdo el primer artículo que leí “El analfabetismo bibliotecario / Luis Bagunyá, Monica Baró, Teresa Maña. EN : CLIJ, Barcelona, (42): 13-7p. Set. 1992.-“Ese artículo me llevo a otra series de artículos muy interesantes, pero el desconocimiento y mi poca habituación a la búsqueda en Internet, mi fuente de información principal para acceder a estos tipos de documentos con información actualizada en esos momentos para mi, me dificultaron la labor.

Cuando de interesarme en el tema comencé a entender poco a poco su importancia en los procesos de innovación educativa, tenía en claro varios puntos necesarios, pero seguía sin identificar lo que nosotros los bibliotecarios solemos decir “la palabra clave”, lo que no me permitía acceder a documentos que definieran de forma mas concreta mi búsqueda y que me permitieran desarrollar propuestas de aplicación.
El Abra Calabra me llego en un mail que amablemente respondiera la Directora de la Escuela de Bibliotecología de la UNC, Silvia María Mateo, intentando ella adivinar mi confusa definición brindada sobre la búsqueda: Alfabetización Informacional.
Junto a ese mail, me llegaron otras respuestas, el de dos queridas colegas, una Uruguaya y otra Brasilera, ambas excelentes compañeras de viaje: la Lic Alicia Ocaso y la Dra. María Isabel Cabral de Franca: remitiéndome una y otra a contactarme con un mexicano muy entendido en la materia, que resulto ser nada menos que el Dr Jesús Laú, que amablemente respondiera mi mail, hablándome entre otras cosas de sus cursos de DHI,( según transcripción exacta), que logre descifrar como desarrollo de habilidades en información.

A esta altura ya necesitaba con urgencia o una terapia para superar la confusión o buscar los recursos económicos necesarios, para realizar propuestas de capacitación que no estaban a mi alcance.

Leía material referente a Information literary, Alfabetización informacional y DHI y no lograba diferenciarlos: ¡¡era todo lo mismo¡¡¡, a mi me enseñaron que si quiero comer chocolate debo repetir esa palabra en el kiosco para que me entiendan y no me den caramelos . Desde entonces utilizo esa sola palabra para pedirlo.

Luego comencé a descubrir la diversidad de traducciones del término Information Literacy, incluso su acrónimo en castellano y :¡¡¡ALFIN¡¡¡ pude expresar EUREKA.-

Definitivamente este largo recorrido de autoaprendizaje, anecdótico si se quiere, no impidió poder llegar a los resultados que buscaba, pero me costo llegar y no me cuesta reconocerlo.-

Y todo este relato hoy vuelve a cuenta, por que mientras busco material para cumplir con mi propósito de aunar los trabajos de Desarrollo de habilidades en Información en Argentina, Alfabetización Informacional, informativa, en información, DHI, en este blog, y trato de contactarme con colegas que conocen y trabajan muy bien el tema en Argentina, muy incentivada, luego de recibir unas líneas de alguien que conoce en profundizad la materia, dándome su parecer sobre la propuesta hasta el momento de este blog, (digo hasta el momento por que no se como afectara su opinión si lee estas notas), a quien agradezco enormemente su gesto, me refiero a Rosa Monfasani, (curiosamente ella también me señala su preferencia, creyendo mas correcto decir Alfabetización en Información que ALFIN), sigo encontrándome aunque esta vez ya prevenida, con otros sinónimos, como el utilizado por el Ministerio de Educación de Argentina.
Hoy he encontrado una excelente propuesta, de forma accidental, ¿vino a mi por que tenía que llegar?,¿destino?, ¿azar?: otra vez el Abra calabra pata de cabra se modifica: en este caso la llave fue: Alfabetización Avanzada. -

Pienso que como me paso a mí, le pasara a tantos otros, por lo cual trataré de “emparchar” esto en el blog, utilizando tags o etiquetas que identifiquen a las múltiples alfabetizaciones: en INFORMACIÓN, INFORMATIVA, AVANZADA, ALFIN, INFORMACIONAL, DHI, DESARROLLO DE HABILIDADES EN INFORMACIÓN, que nos rodean.( lamentablemente he comprobado que no se permite tantas etiquetas)

Utilizo el termino “emparchar” porque hace tiempo, he reflexionado este tema en el trabajo final presentado en el Primer Seminario de Administración del Conocimiento y la Información, realizado por el CFIE del Instituto Politécnico de México , México, D. F.año 2006, publicado en la revista Innovación Educativa del IPN este mes y creo que es lo que estamos haciendo: emparchar la alfabetización, adjetivilizarla ,colocarle epítetos.[1]

Son tantos y variados, se ha naturalizado de tal manera en los expertos que quizás se pase por alto este detalle que ¿es menor?

Sin embargo el tema tiene que bajarse a proyectos aplicables realizados por nosotros “los novatos” y lo que nos cuesta llegar a la meta o nos sucede como a Sancho Panza cuando llegó mareado de soñar un mundo sorprendente .
Intentando recuperar la compostura expresando mi visión sobre la evolución del término alfabetización y la necesidad de no procrastinar más su reconceptualización.

El concepto alfabetizar induce a pensar en un sujeto con suficientes capacidades para poder actuar y desarrollarse con autonomía en la sociedad. Este es el significante que la gran mayoría tiene con respecto al mencionado vocablo que según parece, permanecerá inalterable por un tiempo más en el diccionario de la Real Academia Española,[2] mientras que en los pueblos hispanohablantes se observa un acuerdo en cuanto a la evolución del mismo.

Esta evolución, hace necesario ponerle epítetos a la palabra alfabetizar para poder establecer acuerdos con relación a lo qué se hace referencia.
Quizás es esta la razón por la que se habla de múltiples alfabetizaciones o se distingue una de otra aplicándose diferentes adjetivos al vocablo; incluso los adjetivos o “epítetos” referidos al desarrollo de las mismas capacidades suelen diferenciarse según las regiones donde se aplican.

Así nos encontramos con alfabetización informacional o informativa a la que también se le suele llamar desarrollo de habilidades en información o educación documental o “alta alfabetización”.[3] y la confusión que sule aún producirse con alfabetiación digital o tecnologíca.

Sin embargo en las leyes educativas el vocablo alfabetización se sujeta a su literal definición; aplicación literal que ha contribuido, y lo sigue haciendo, a dilatar la brecha entre los miembros tanto de una misma sociedad ,como de las sociedades de distintos países, cuya dimensión crece aún más en proporción al avance que obtienen quienes han entendido a la información como recurso imprescindible para la producción de conocimiento.-

La alfabetización, según Paulo Freire,[4] implica esfuerzos en el sentido de una correcta comprensión de lo que es la palabra escrita, el lenguaje y sus relaciones con el contexto de quien habla y de quien lee y escribe, comprensión por tanto, de la relación entre lectura del mundo y lectura de la palabra.
Un nuevo escenario es el que vivimos en este siglo. Un nuevo escenario intelectual, cultural y social substancialmente distinto al que hemos conocido hasta ahora.

Un nuevo contexto que esta dominado por las nuevas formas y las nuevas herramientas para comunicarnos y que repercuten en el acceso a la información y al conocimiento.

Este cambio tecnológico ha afectado a todos los ámbitos de la sociedad y como consecuencia la capacitación de las personas para desenvolverse en ella y la relación entre lectura del mundo y lectura de la palabra.

La tecnología de la información y la comunicación (TIC) como canal de transmisión de información y comunicación ha dado un nuevo sentido a la alfabetización necesaria en las personas. Se trata como dijo Alfonso Gutiérrez Martín (2003) de la capacidad para analizar, razonar y comunicar información eficazmente a la hora de resolver problemas específicos en contextos determinados.

Establecer de forma explícita lo que hoy define al vocablo alfabetizar en la sociedad hispanohablante, requiere de un análisis y un marco teórico más profundo que los utilizados en este artículo, que sólo pretende poner en vidriera un asunto pendiente que no debería demorarse más o darse a conocer los fundamentos por lo cual esto no es necesario.

Cuando se consultan documentos referidos a diferentes tipos de alfabetizaciones, la mayoría acuerda tácitamente con esta necesidad de hacer explicito la evolución que ha manifestado el término, pero son contados los que determinan de forma clara y manifiesta la necesidad de normalizar la definición del término alfabetizar y de plantear o exigir una redefinición en los diccionarios de lengua castellana : “la noción que todos conocemos de estar alfabetizado en la escuela pasó de tener una significación unívoca a una plural puesto que actualmente la función alfabetizadora de la escuela requiere proveer a los diferentes sectores de la sociedad de herramientas complejas que le permitan utilizar la lengua escrita con rango de ciudadanía. Esto supone para cada persona, el dominio que otorga informarse acerca del mundo, comprenderlo y la posibilidad para decidir cómo transformarlo o mejorarlo. De este modo, la alfabetización se aleja de la visión restringida del simple descifrado del sistema de escritura para transformarse en una noción ideológica compleja que incluye formar seres críticos capaces de tener su propia posición frente a los objetos socialmente validados. En palabras de Emilia Ferreiro: "La democracia plena es imposible sin niveles de alfabetización por encima del mínimo del deletreo y la firma. No es posible seguir apostando a la democracia sin hacer los esfuerzos necesarios para aumentar el número de lectores (lectores plenos, no descifradores)”[5].

Por lo general, se plantean las competencias requeridas para poder funcionar de forma activa y crítica, acompañando con epítetos u “apellidos” la palabra alfabetizar, sin proponer manifiestamente que su definición actual caducó[6].

No se puede seguir justificando esta carencia con los distintos niveles de alfabetización que se imparten, porque sólo es una forma mas de enmascarar la exclusión de algunos sectores sociales, de no ver el problema para no tener que resolverlo.

A mi modo de ver esta redefinición establecería acuerdos como también un punto de partida común a todos los procesos cognitivos, especialmente aquellos relacionados con la educación formal desde su inicio, como así también permitiría políticas educativas acordes a las demandas actuales.

“Hoy el aprendizaje es un proceso interactivo y creativo. Y el conocimiento es determinante en el nuevo paradigma productivo. No basta con asimilar informaciones; hay que saber seleccionarlas, relacionarlas y hacerlas converger hacia procesos creativos. La escuela debe dotar al educando de capacidades para enfrentar los nuevos desafíos, habérselas con las múltiples racionalidades vigentes, profundizar su espíritu crítico. En fin, saber convertir la información en cultura y la cultura en sentido de vida. Educar es saber lidiar con la diferencia y lo diferente [por que] el educando que no se siente ni se sabe diferente corre el riesgo de ceder ante la masificación mediática. Buscará en la imagen de ese espejo retorcido un rostro que no es el suyo y que, sin embargo, le fascina por la ilusión de que, al negar sus raíces, habrá de alcanzar aquel otro ser que sólo existe en su fantasía.
Uno de los grandes desafíos de la educación es cómo infundir vivencias comunitarias como expresión de singularidades, nunca de despersonalización. Ese situarse en el lugar del otro, tratar de ver el mundo con los ojos del otro, es lo que provoca cambios de lugar social y epistémico, y crea las condiciones de la convivencia democrática. En resumen, verbalizando una expresión de moda, es necesario aprender a desterritorializarse para saber resignificar los sentidos
.[7]

Alfabetizar para el futuro, sin dejar de cubrir las urgencias del presente ,debería ser el enfoque principal de quienes trabajan en procura del desarrollo de capacidades necesarias para la sociedad actual, para lograr que cada nivel de la educación formal cumpla el rol que le corresponde.

La sociedad requiere ciudadanos bien instruidos lo cual significa que el aprendizaje se convierte en una actividad que acompaña al hombre a todo lo largo de su vida.[8]
Hoy, hay un solo nivel de estar alfabetizado y es el que nos permite ser parte de la sociedad de la información y el conocimiento, para que lo que suceda, nos suceda también a nosotros y no solamente a los otros.
Ver
REVISIÓN DE LOS CONCEPTOS DE ALFABETIZACIÓN
INFORMACIONAL Y ALFABETIZACIÓN DIGITAL por
David Bawden http://www.um.es/fccd/anales/ad05/ad0521.pdf
Notas
[1] No dejo de considerarla una acción extraña, principalmente si recordamos que en nuestra actividad estamos acostumbrados a normalizar el lenguaje de indización y recuperación de la información y que tenemos extensos tesauros que utilizamos para esto.

[2]El Diccionario de la Lengua Española, de la Real Academia Española, define este vocablo como enseñar a leer y escribir.
[3]Término utilizado por el Ministerio de Educación de Argentina, en sus comunicaciones a los docentes.
[4]Freire, op.cit.
[5] ENSEÑAR A ESTUDIAR http://abc.gov.ar/lainstitucion/sistemaeducativo/EGB/boletin_educativo/doc/ensenaraestudiar.pdf
[6]Incluso en este mismo artículo se ha tenido que apropiarse de esos epítetos para poder llegar al planteo.
[7]Frei Betto (Alai), El estudiante de 1907 en el 2007, Observatorio Latino-Americano de Políticas educativas http://www.lpp-uerj.net/olped/exibir_opiniao.asp?codnoticias=20870 ( consulta 7/08/2007)
[8]L. H. Indergaard, “Invertir en los niños vale la pena: Sumario de la sesión: Potenciar la alfabetización desde los bebés hasta los jóvenes” en IFLA Council and General Conference, núm., 70, 2004 (http://www.ifla.org/IV/ifla70/papers/021s_trans-Haga%20Indergaard.pdf).